La importancia de saber quién eres y permitirte ser tú
Conocerse es uno de los procesos más desafiantes y, al mismo tiempo, más importantes a lo largo de la vida. Este camino se construye de manera diferente en cada etapa del desarrollo, desde la infancia hasta la adultez, y no ocurre de forma automática.
El primer paso es la aceptación y la valoración personal. Cuando una persona logra reconocerse y validarse, se vuelve posible realizar cambios que favorezcan su bienestar emocional.
En niños y adolescentes, este proceso se expresa principalmente a través del juego, la conducta y el vínculo con los adultos significativos, mientras que en la adultez suele manifestarse a través de la reflexión y la toma de decisiones.
Algunas señales de que este proceso aún está en construcción:
- Dificultad para identificar y expresar lo que se siente, buscando respuestas o validación constante en el entorno.
- Tendencia a definirse a partir de la comparación con otras personas.
- Alta sensibilidad frente a críticas, burlas o miradas externas.
- Reacciones intensas frente al error, la frustración o los límites.
Algunas propuestas para comenzar a fortalecerse:
- Poder describirse y escuchar cómo los demás significativos también lo describen.
- Explorar acciones, motivaciones, intereses y potencialidades.
- Identificar valores, fortalezas y aspectos a mejorar.
- Reconocer gustos, preferencias y límites.
Si crees que aún estas muy lejos, no te alarmes! este conocimiento va a durar toda la vida! Empezá a trabajar desde hoy y se constante.
Si no podes solo, permitite pedir ayuda y hablarlo con un profesional de la salud mental